Sin agua caliente no lava. Frío, frío…

Como las cosas que te cuentan de pequeño, que las crees durante toda la vida. Algo así pasa con el lavado de agua caliente en los boxes de lavado a alta presión. Nos han dicho que si no es con agua caliente no lavan y sin más, esto se ha asentado como una de las bases del lavado de coches: “O con agua caliente, o no lavan”.

Pues bien, este mito es totalmente FALSO. Yo me pregunto muchas veces por qué los clientes piensan que si no es con agua caliente, no lava.

Tal vez porque hacen la asociación con la lavadora de casa, que tiene un programa de agua caliente para prendas muy sucias. Pero claro, en la lavadora la ropa se lava por inmersión y ahí sí puede tener un efecto ‘reblandecedor’ de la suciedad el agua caliente. Es obvio que en el lavado de coches no es así, el coche no se sumerge en agua.

Si busco explicaciones algo más técnicas, me tengo que remontar 25 años en el tiempo y recordar cómo se hacían los lavaderos de coches por aquél entonces:

Tenían una tolva enorme de jabón en polvo que se iba dosificando en un pequeño depósito de agua caliente, para que durante los pocos segundos que permanecía ahí, se disolviese. Ciencia ficción todo esto, pero nuevamente en esa circunstancia, el agua caliente facilitaba algo la disolución del jabón en polvo. Estos sistemas presentaban (y presentan) serios inconvenientes pero eran la única alternativa económica para utilizar detergentes que limpiaran.

Hoy esto no es así, la tecnología que se emplea en los productos químicos en estado líquido está lo suficientemente desarrollada para que sea mucho más interesante utilizar detergentes líquidos en lugar de los de polvo, aunque queden muchos fabricantes empeñados en defender que el sistema de jabón en polvo es mejor simplemente porque es más caro.

El coche se lava fundamentalmente por la acción de estos dos elementos:
1- Producto químico con capacidades desincrustantes, neutralizantes de cal, secuestrantes de suciedad y no abrasivas con las pinturas ni las máquinas que se utilizan para aplicarlos.
2- La presión, caudal y pureza del agua que se utiliza para retirar de la carrocería del vehículo los restos de suciedad y el detergente químico utilizado.

En el lavado de coches, la temperatura del agua no es un factor determinante en absoluto.

NOTA MUY IMPORTANTE: Jamás recomendaría a nadie montar un lavadero de coches con boxes a presión sin agua caliente por la sencilla de razón de que los usuarios la van a echar en falta y la reclamarán… un momento… a no ser que… a no ser que ni si quiera se planteen que están lavando con agua fría. ¿Verdad que en una máquina automática ‘de rodillos’ jamás el cliente pidió agua caliente? ¡¡Ni siquiera se lo preguntan!!

Y de eso va nuestro nuevo sistema de lavado, ni siquiera se preguntan si hay o no agua caliente. Te seguiré contando cosas de este invento revolucionario.

Te dejo un vídeo que he hecho para que te hagas una idea de qué pasa con el agua caliente en un lavadero de coches a presión.

Cada semana te cuento cosas del negocio de lavado de coches, hasta pronto!