¿Máquina automática o Boxes de lavado?

Muchos os preguntáis qué es mejor para vuestro lavadero de coches, si montar una máquina automática (la de ‘rodillos’), o unos boxes de lavado en autoservicio.

La respuesta es: Depende.

Es cierto que hay clientes para cada tipo de máquina, si bien en los últimos años se han impuesto las instalaciones de boxes sobre las de máquinas automáticas, veamos por qué:

1- En primer lugar, los boxes tienen un coste de adquisición más económico que un buen puente de lavado.

2- El coste por operación, es más reducido en los boxes que en los puentes, tanto por consumo eléctrico, de agua, de luz y de detergentes.

3- El mantenimiento, es mucho más sencillo y económico en unos boxes que en un puente, además de que como se trata de máquinas más sencillas, los boxes tienen muchas menos averías que los puentes de lavado.

4- El invierno, la mayoría de los puentes de lavado, por seguridad de la propia máquina se ponen fuera de servicio cuando bajan las temperaturas y hay riesgo de helada, por lo que la máquina no se puede utilizar dejando de dar servicio a los clientes.

5- ¿Rayan las máquinas de rodillos? Es cierto que los cepillos han evolucionado mucho y existen materiales textiles ultra suaves, pero hay fricción del cepillo contra la carrocería del vehículo y contra la suciedad que hay sobre la misma, por lo que sin dramas y sin que ‘llegue la sangre al río’ observando de cerca, es fácil encontrar pequeñas marcas en el barniz de la pintura de un coche, sobre todo si es oscuro, cuando ha sido lavado en un puente de lavado. Muchos usuarios rechazan las máquinas automáticas por esto.

6- Un puente nunca lo puedes dejar solo. Siempre que instales una máquina automática deberá haber personal en el centro de lavado cuando esté en marcha. Una máquina automática puede detenerse en cualquier momento dejando atrapado el vehículo del cliente y alguien con conocimientos suficientes sobre la máquina debe saber al menos como reiniciar la máquina y hacerla volver a su posición de reposo para rescatar el vehículo.

7- El precio del servicio, obviamente debe ser mayor, suele ser más caro lavar el coche en una máquina automática que en unos boxes.

8- La máquina no sabe si ha limpiado, es decir hace las pasadas para las que ha sido programada y si la suciedad no se ha ido, ahí quedará. Dónde no alcanza el cepillo, la máquina no limpia.

Por contra, como dije antes, tienen sus clientes. Hay gente que no quiere lavar su coche con una lanza a presión y prefiere hacer un lavado con la máquina, rápido y sin exponerse a las salpicaduras de agua, y en ubicaciones de muy alto tráfico (como centros comerciales o grandes estaciones de servicio urbanas) un tren de lavado puede llegar a lavar de 50 a 60 vehículos por hora, algo que para conseguir con boxes de lavado necesitarías de al menos 4.000 m2 y 10-12 boxes de lavado.

Las máquinas automáticas son ideales, por ejemplo, para concesionarios que entregan el coche lavado al cliente en cada visita al taller o gasolineras con poco espacio para montar unos boxes, pero antes de decidirse por instalar una máquina automática hay que tener en cuenta los puntos que mencioné antes.

Cada semana te cuento cosas del negocio de lavado de coches, hasta pronto!